
Texto Narrativo:
Dos Jovenes desconocidos Catalina y Juan David que por cosas del destino deciden entran a la misma Universidad, cada uno inclinado por diferente carrera profesional Ingeniería de sistemas y diseño gráfico; tenian horarios de clase muy diferentes pero la única materia que era comun entre estas dos carreras era matematicas y coincidieron en ver esta materia en el mismo horario. El primer dia de esta clase llegaron a la sede que correspondia, cuando se vieron por primera vez quedaron impactados Podriamos decir que fue amor a primera vista pero nunca se imaginaron que estarian en la misma clase; Catalina lo ve con nervios y decide entrar al salon con su amiga ella se preguntaba ¿Será que coincideremos en la misma clase? pero se respondia ella misma y decia : ojala no! seria incomodo para mi no podria soportar no mirarlo, cuando levanta su mirada a la puerta ve que alguien va entrando y oh! sorpresa ¡era El!
no podia creerlo sentia muchos nervios no sabia que hacer solo estaba segura que iba a estar muy desconcentrada y efectivamente asi fue las miradas se cruzaron, se intimidaron una y otra vez , terminada la clase catalina salio con su amiga de la universidad como era tan temprano estaba haciendo mucho frio catalina decidio irse a su casa, empezo a caminar para ir a tomar el bus cuando vio hacia atras venia caminando Juan david y el le hablo con la excusa de preguntarle la hora desde ese momento se convirtieron en muy buenos amigos ademas del gusto del uno por el otro, dias despues juan david le pide a catalina que sean novios con una sonrisa en su rostro ella le dice que si desde ese momento viven enamorados como dos locos viviendo la vida a su manera sin dejar que nadie los vaya a separar.

Creo que todos o la mayoría hemos dicho “te amo”, para algunos es complicado decirlo porque sabemos o creemos la magnitud de esas dos palabras, además no es igual para mí que para la otra persona.
¿Qué es el amor?, buena pregunta, difícil de responder. Hace mucho tiempo una amiga decía “el amor es sentir mariposas en el estómago” y yo decía “¿Cómo sabes que son mariposas?”, demasiado cursi para mí; aunque con el tiempo descubrí que no son mariposas, pero sí hay algo que se siente en el estómago, el corazón late más rápido y la cabeza parece incontrolable.
Conocer el amor es sin duda una experiencia digna de plasmar en papel, en fotos, cartas, viajes, hasta sexo. Siempre las primeras etapas son las más divertidas, pero cuando se acerca el final no quisiéramos verlo, porque sin duda el fin es algo que no queremos experimentar, pero después comprendemos que también hace parte de ese proceso.
El amor puede llevar a las nubes, aunque muchos no lleguemos a verlas tan de cerca, nos hace realizar cosas tontas, cursis, bobas, sin importarnos las consecuencias. Pero también nos hace llegar hasta lo más profundo, nos vuelve locos.
Cada uno vive el amor como mejor le place, siempre de acuerdo a las características de la pareja, todos somos diferentes, y hay quien vive el amor sin llamarle así, sin etiquetarlo, sólo viven el momento.
¿Qué pasa cuando el amor se acaba?, parece el caos, no caemos en cuenta de cuándo ni como se fue acabando, en qué momento se empezó a ir al suelo; y si lo sabemos, a veces ni queremos recordarlo, la persona que amábamos a veces se vuelve lo que menos queremos ver, y nos reímos, ahora sí, de las tonterías que hicimos.
Hace poco un amigo me dijo que acababa de cortar, las cosas ya no andaban bien, el estrés y el tiempo empezaron a enfriar su relación, pero algo que dejó claro es que el amor no se había acabado, ¿Entonces?, no siempre el amor se acaba, no siempre tiene que ser algo malo, pero lamentablemente sí se sufre.
Nadie acaba de conocer el amor, muchos se niegan a darle rienda suelta, otros no pueden vivir sin él, algunos son expertos y hasta tienen su manual, algunos, como yo, sólo esperan que llegue y no nos importa esperar.

Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial. A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario y tener listos todos los escritos antes de la comparecenci ante el tribunal.
Como verás, he dividido la lista en dos partes. Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú. Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina (de ocho a cuatro) o al móvil (hasta las once) y estaré encantado de repasar la lista contigo.
Cosas a conservar:
- La carne de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por primera vez en la oficina.
- El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra.
- El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.
- La mancha de rimel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos.
- La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho.
- El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de honor.
- Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel en Londres.
- Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos. (También las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti).
Cosas que puedes conservar tú:
- Los silencios.
- Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina.
- El sabor acre de los insultos y reproches.
- La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío.
- Las nauseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa.
- El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño a hablar por teléfono con él.
- Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu ingle.
- Jorge y Cecilia. Los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener.
Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio (el coche, la casa, etc) sólo quiero comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo, son sólo eso: objetos.
Por último, quiero recordarte el número de teléfono de mi abogado (914070485) para que tu letrado pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.
Afectuosamente,
Roberto
G8 Jennifer Daniela Fonseca- Diseño Gráfico
Como siempre es muy interesante tu blog, si no te han revisado la última asiganción, revisa lo de las partes del texto, según lo que explico el profesior en clase. Por último, es bonito ver como todavía existimos personas que creemos en el amor.
ResponderEliminarG-21 Laura Marcela Quimbayo Gutierrez